LAS TICS DE LA EDUCACIÓN.
Las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) pueden contribuir al acceso
universal a la educación, la igualdad en la instrucción, el ejercicio de
la enseñanza y el aprendizaje de calidad y el desarrollo profesional de
los docentes, así como a la gestión dirección y administración más
eficientes del sistema educativo.
La UNESCO aplica una estrategia amplia e integradora
en lo tocante a la promoción de las TIC en la educación. El acceso, la
integración y la calidad figuran entre los principales problemas que las
TIC pueden abordar. El dispositivo intersectorial de la UNESCO para el
aprendizaje potenciado por las TIC aborda estos temas mediante la labor
conjunta de sus tres sectores: Comunicación e Información, Educación y
Ciencias.
La red mundial de
oficinas, institutos y asociados de la UNESCO facilita a los Estados
Miembros los recursos para elaborar políticas, estrategias y
actividades relativas al uso de las TIC en la educación. En particular,
el Instituto de la UNESCO para la Utilización de las Tecnologías de la
Información en la Educación (ITIE), con sede en Moscú, se especializa en
el intercambio de información, la investigación y la capacitación con
miras a integrar las TIC en la enseñanza, mientras que la Oficina de la
UNESCO en Bangkok mantiene una intensa participación en lo tocante al
uso de las TIC en la educación, en la región de Asia y el Pacífico.
El
uso de las tecnologías de la información y la comunicación (Tic´s) en
los diferentes niveles y sistemas educativos tienen un impacto
significativo en el desarrollo del
aprendizaje de los estudiantes y en el fortalecimiento de sus competencias para la vida y el trabajo que favorecerán su inserción en la sociedad del conocimiento.
aprendizaje de los estudiantes y en el fortalecimiento de sus competencias para la vida y el trabajo que favorecerán su inserción en la sociedad del conocimiento.
Vivimos
en una sociedad que está inmersa en el desarrollo tecnológico, donde el
avance de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) han
cambiando nuestra forma de vida, impactando en muchas áreas del
conocimiento. En el área educativa, las TIC´s han demostrado que pueden
ser de gran apoyo tanto para los docentes, como para los estudiantes. La
implementación de la tecnología en la educación puede verse sólo como
una herramienta de apoyo, no viene a sustituir al maestro, sino pretende
ayudarlo para que el estudiante tenga más elementos (visuales y
auditivos) para enriquecer el proceso de enseñanza aprendizaje.
Ahora
ya no es suficiente adquirir un conocimiento o dominar una técnica sino
es necesario que el alumno sea capaz cognitivamente y sobre todo, en
las otras capacidades: motrices, de equilibrio, de autonomía personal y
de inserción social.
La
competencia implica el uso de conocimientos, habilidades y actitudes y
deben contribuir al desarrollo de la personalidad en todos los ámbitos
de la vida.
El
aprendizaje de una competencia esta muy alejado de un aprendizaje
mecánico, permite comprender la complejidad de los procesos de
aprendizaje, enseñar competencias implica utilizar formas de enseñanza
consistentes en dar respuesta a situaciones de la vida real.
En relación al sugerente tema de la educación que
queremos para los jóvenes bicentenarios, no puedo menos que pensar que
resultará imposible perfilar dicha empresa, si no tenemos claro el tipo
de docentes que necesitamos formar para que apoyen el aprendizaje y
desarrollo de estos jóvenes.
Aún cuando se ha demostrado
que las TIC constituyen en fenómeno social de gran trascendencia que ha
transformado la vida de millones, también se ha reconocido que su
impacto en la educación dista de sus potencialidades. En la región
latinoamericana, con base en los análisis de los expertos en el tema, se
encuentra un claro rezago no sólo en las posibilidades de acceso en
condiciones de equidad a dichas tecnologías, sino también en relación a
sus usos pedagógicos. Al parecer, en las condiciones actuales, y de
no mediar acciones a todos los niveles (político, educativo,
económico), en nuestra región las TIC pasarán a ser un factor más de
desigualdad que perpetúe el círculo de exclusión social y educativa en
que se encuentran atrapados muchos de nuestros niños y jóvenes.
Estoy plenamente convencida
que la introducción de las TIC en la educación abre muchas
posibilidades, pero también plantea nuevas exigencias. Uno de los
desafíos más importantes se refiere a la tarea docente. Las nuevas
exigencias a la profesión docente demandan que sean precisamente los
profesores los responsables de la alfabetización tecnológica de sus
estudiantes y del dominio de una diversidad de competencias requeridas
en el contexto de las demandas de la sociedad del conocimiento. La
cuestión es ¿están preparados los docentes para ello?, ¿se está
haciendo lo debido para asegurar una formación docente apropiada?
A pesar de las reformas
curriculares de la última década que se precian de sus fundamentos en
el constructivismo, por lo menos en el caso de los sistemas educativos
de nuestra región, todavía prevalecen las formas de enseñanza centradas
en la transmisión del conocimiento declarativo y en las evaluaciones
del aprendizaje a través de exámenes de opción múltiple o de
recuperación casi literal de información puntual. En algunos estudios
realizados sobre el particular (en países como Chile, México, Colombia,
España) se ha concluido que los profesores y alumnos en general,
emplean las TIC para hacer más eficiente lo que tradicionalmente han
venido haciendo, sobre todo, para recuperar información o presentarla.
Pero los usos más constructivos e innovadores vinculados con el
aprendizaje complejo, la solución de problemas, la generación de
conocimiento original o el trabajo colaborativo, son poco frecuentes.
Asimismo, se ha encontrado que muchos profesores están experimentando
una falta de seguridad técnica y didáctica en relación a la
introducción de las TIC en el aula, dada la falta de programas de
habilitación docente apropiados y debido a que no se han logrado crear
las condiciones favorables para su uso pedagógico. Con relativa
frecuencia, los profesores muestran menor seguridad y una baja
percepción de competencia o autoeficacia frente a las TIC en
comparación a sus estudiantes.
Lograr lo antes expuesto no es
tarea sencilla, pero tampoco es inasequible. Existe afortunadamente
evidencia suficiente de experiencias educativas exitosas donde los
docentes han logrado innovar la enseñanza y promover aprendizajes
significativos en sus estudiantes. Al respecto, cierro mi comentario con
la mención a los cinco atributos clave que plantea la UNESCO para
llevar a buen término una innovación educativa, basados en la
literatura reportada sobre el papel y necesidades de los profesores: 1.
Ventaja relativa: hay que demostrar al profesor que el aprendizaje
enriquecido por medio de las TIC es más efectivo que los enfoques
tradicionales; 2. Grado de compatibilidad: demostrar que el uso de las
TIC no se opone a los puntos de vista, los valores o los enfoques
educativos de actualidad; 3. Complejidad: demostrar que es viable
implementar las TIC en la enseñanza; 4. Prueba empírica: dar a los
educadores la oportunidad de probar las TIC en entornos no amenazantes,
para lo cual, se necesita tiempo y apoyo técnico. 5. Observabilidad:
dar a los profesores la oportunidad de observar el uso de las TIC
aplicadas con éxito en la enseñanza.
Referencias:
Coll, C. (2007). TIC y prácticas educativas: realidades y expectativas.
Ponencia magistral presentada en la XXII Semana Monográfica de
Educación, Fundación Santillana, Madrid, España. Disponible en http://www.oei.es/tic/santillana/coll.pdf
Cerf, V. y Schutz, C. (2003). La enseñanza en el 2025: La transformación de la educación y la tecnología. Disponible en http://www.eduteka.org/Visiones2.php
Ramírez, J.L. (2006). Las tecnologías de la información y de la comunicación en la educación de cuatro países latinoamericanos. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 11(28), 61-90.
Rueda, R., Quintana, A., Martínez, J.C. (2003). Actitudes, representaciones y usos de las nuevas tecnologías: El caso colombiano. Tecnología y Comunicación Educativas, 38, 48-68.
UNESCO. (2004). Las tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente. Guía de planificación. París: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Cerf, V. y Schutz, C. (2003). La enseñanza en el 2025: La transformación de la educación y la tecnología. Disponible en http://www.eduteka.org/Visiones2.php
Ramírez, J.L. (2006). Las tecnologías de la información y de la comunicación en la educación de cuatro países latinoamericanos. Revista Mexicana de Investigación Educativa, 11(28), 61-90.
Rueda, R., Quintana, A., Martínez, J.C. (2003). Actitudes, representaciones y usos de las nuevas tecnologías: El caso colombiano. Tecnología y Comunicación Educativas, 38, 48-68.
UNESCO. (2004). Las tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente. Guía de planificación. París: Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.